Con 2,3 millones de hectáreas de intención de siembra, la campaña de maíz 2026/27 apunta a superar levemente el récord de la campaña anterior —cuando se sembraron 2,294 millones de hectáreas—, según el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Faltan unos 45 días para que arranque la siembra en la región núcleo, y los técnicos consultados por el relevamiento ya sintetizan el momento en una frase: "Es el año del maíz".

El optimismo se apoya en varios factores. Las expectativas de un fenómeno de "Niño" de intensidad al menos fuerte, los perfiles de humedad ya completos y el buen ritmo de compra de semillas confluyen para que los productores lleguen a la precampaña con convicción. "Las condiciones están dadas para una gran siembra y obtener excelentes rindes", señalaron los técnicos relevados por la BCR. Entre compras y reservas, ya se comprometieron dos terceras partes de la semilla prevista para la campaña. En Marcos Juárez calculan que se adquirió entre el 60% y el 65% de las semillas, y en Cañada de Gómez los asesores describen la compra como "prácticamente terminada". Aún resta un 30% de productores por definir, aunque desde la Bolsa aclaran que "las rotaciones están definidas".

La urea, el punto débil de la precampaña

No todo acompaña ese ritmo. La venta de urea viene retrasada y empieza a generar preocupación entre los técnicos. La semana pasada, desde General Pinto ya advertían que "la venta de urea está muy fría" y advertían que el conflicto bélico internacional podía volver a presionar el precio del insumo hacia arriba. Esa cautela tuvo un costo concreto: esta semana la urea pasó de 550 a 620 dólares por tonelada. "Nos comimos el amague, nos fuimos a tomar un café y cuando volvimos la urea pasó de 550 a 620 dólares por tonelada", lamentaron técnicos de Alvear, que también recordaron haber pagado hasta mil dólares la tonelada para la siembra de trigo. "Con el Mundial nos olvidamos del mundo y de la guerra", agregaron, en referencia al contexto internacional que sigue incidiendo en las cotizaciones de los fertilizantes.

Pese a esa suba reciente, la relación insumo-producto todavía resulta favorable en términos históricos. Hoy se necesitan 3,2 toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea, por debajo de las 4,8 toneladas de hace dos meses, de las 3,4 toneladas de un año atrás y del promedio de los últimos cinco años, que es de 3,5 toneladas. Si el precio del fertilizante continúa subiendo, ese margen se irá achicando.

Mientras se termina de definir la próxima siembra, la cosecha del maíz tardío de la campaña actual avanza con demora. Hasta el momento se recolectó el 53% de los lotes, frente al 90% que se había cosechado a esta misma altura en la campaña anterior. En Bigand y Marcos Juárez, la elevada humedad ambiental de los últimos días frenó el avance de las máquinas, y se espera que el grano baje su humedad para retomar el ritmo de trilla.