Las dificultades económicas que enfrentan numerosos municipios del interior de la provincia de Buenos Aires volverán a reunir a más de 80 intendentes de distintos espacios políticos. Jefes comunales del PJ, el PRO y la UCR participarán el próximo 30 de julio en una nueva edición del Foro Regional de Intendentes por el Crecimiento y el Desarrollo, que tendrá lugar en la ciudad de Lobos.
La convocatoria comenzará a las 11 en el salón de conferencias del municipio, gobernado por el intendente Jorge Etcheverry. Será el tercer encuentro del foro, luego de las reuniones realizadas anteriormente en Chascomús y Ayacucho.
El espacio nuclea principalmente a municipios de hasta 60.000 habitantes y busca coordinar estrategias frente al deterioro de las finanzas locales. Entre las principales preocupaciones aparecen la disminución de la recaudación, la caída de los recursos provenientes de la coparticipación y las crecientes dificultades para sostener la prestación de servicios esenciales.
El reclamo por el uso de los fondos provinciales
Uno de los principales planteos impulsados por los intendentes durante los últimos meses estuvo vinculado al Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM). Actualmente, el 30% de esos recursos debe destinarse obligatoriamente a áreas como transporte, infraestructura y cultura, una condición que los jefes comunales consideran restrictiva frente al complejo escenario económico.
Por ese motivo promovieron modificaciones a la normativa para que cada municipio pudiera administrar la totalidad de esos fondos de acuerdo con sus necesidades. En ese marco mantuvieron reuniones con la vicegobernadora Verónica Magario y con el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, con el objetivo de introducir cambios en la Ley de Endeudamiento aprobada a fines del año pasado.
Si bien distintos proyectos fueron presentados en la Legislatura provincial, ninguno logró reunir el consenso político necesario para avanzar. A esa situación se suma otro reclamo de varios intendentes: la comisión bicameral encargada de administrar parte de esos recursos aún no habría sido conformada, lo que dificulta la disponibilidad plena de los fondos.
Déficits, deudas y servicios comprometidos
La presión sobre las cuentas municipales ya comenzó a reflejarse en distintos distritos. En San Pedro, por ejemplo, dos de los tres gremios que representan a los trabajadores municipales convocaron a un paro de 48 horas luego de que el municipio no abonara el sueldo anual complementario.
También trascendió el caso de un municipio del sur bonaerense, cuyo intendente describió un escenario marcado por la necesidad de postergar pagos a proveedores para afrontar el aguinaldo. De acuerdo con esa información, el distrito cerró el primer trimestre con un déficit cercano a los 200 millones de pesos, producto de una combinación entre ingresos que crecieron a un ritmo similar al del año pasado y costos operativos que aumentaron significativamente.
Los intendentes advierten además sobre otras consecuencias del deterioro financiero: obras públicas detenidas, deudas con proveedores de insumos médicos, dificultades para garantizar el funcionamiento de hospitales, restricciones para financiar combustible destinado a patrulleros y escaso margen para recomponer los salarios del personal municipal.
Ese diagnóstico común será el eje de la reunión prevista para el 30 de julio en Lobos, donde los participantes intentarán consensuar una posición conjunta frente a una situación que, sostienen, pone en riesgo la capacidad de gestión de numerosos municipios del interior de la provincia.



