La Comisión Europea impuso a Google dos multas que suman 890 millones de euros —equivalentes a unos 1.000 millones de dólares— por infringir la Ley de Mercados Digitales (DMA), la normativa antimonopolio del bloque aprobada en 2024 para limitar los abusos de posición dominante de las grandes plataformas tecnológicas. Es la sanción más elevada impuesta hasta ahora en aplicación de esa ley, y la quinta y sexta multa en total que recibe Google de la UE por prácticas anticompetitivas.

La primera sanción, de 520 millones de dólares, apunta al motor de búsqueda Google Search: Bruselas consideró que la empresa destacaba sus propios servicios en la parte superior de los resultados, valiéndose de elementos visuales y filtros diferenciados que le daban ventaja frente a competidores. La segunda, de 480 millones de dólares, recae sobre Google Play: la Comisión determinó que Google impedía a los desarrolladores de aplicaciones redirigir a los usuarios, de forma gratuita, hacia ofertas más económicas disponibles en tiendas o sitios externos a la plataforma. Si bien la DMA permite a Google cobrar una tasa por cada cliente nuevo obtenido a través de Play, el organismo regulador consideró que el monto fijado es excesivo.

Multas de la UE a Google por prácticas anticompetitivas (acumulado en miles de millones de dólares). Fuente: Comisión Europea / Elaboración propia.
Multas de la UE a Google por prácticas anticompetitivas (acumulado en miles de millones de dólares). Fuente: Comisión Europea / Elaboración propia.

"Los mejores productos deberían triunfar por su calidad, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el buscador", sostuvo Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva. Por su parte, el portavoz Thomas Regnier afirmó que "las empresas tienen derecho a competir en igualdad de condiciones" y que "los consumidores tienen el derecho a elegir ofertas alternativas más económicas".

Google rechazó la decisión. Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de la compañía, afirmó que "esto no es competencia leal, es una degradación del producto impulsada por un pequeño grupo de personas que se quejan por interés propio, perjudicando a las empresas y los consumidores europeos". Walker sostuvo además que la DMA obliga a Google a "eliminar las funciones de búsqueda en tiempo real que tanto aprecian los europeos, como los precios instantáneos y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes, y a desmantelar las medidas de seguridad de Google Play".

Antecedentes y marco regulatorio

La nueva sanción impuesta a Google se produce pocas semanas después de que la compañía sufriera un revés judicial en Europa al perder la apelación presentada contra una multa antimonopolio de 4.500 millones de dólares relacionada con el predominio de Android en el mercado. Con esta decisión, el monto total de las penalidades aplicadas por la Unión Europea a la firma por conductas consideradas anticompetitivas alcanza aproximadamente los 11.800 millones de dólares.

Las autoridades comunitarias habían aplicado entre 2017 y 2019 sanciones por cerca de 9.300 millones de dólares. A esa cifra se sumó una nueva multa de 3.350 millones de dólares impuesta en septiembre del año pasado. En paralelo, Alphabet, la casa matriz de Google, reportó ingresos por 403.000 millones de dólares durante 2025.

Desde que comenzó a regir la Ley de Mercados Digitales (DMA), la Comisión Europea también avanzó contra otras grandes compañías tecnológicas. Meta recibió una multa de 227 millones de dólares, mientras que Apple fue sancionada con 568 millones. Estas medidas forman parte de la primera etapa de implementación efectiva de la normativa destinada a regular a las principales plataformas digitales.

Crece la tensión entre Bruselas y Washington

La decisión de la Comisión Europea añade un nuevo elemento de conflicto en la relación entre Bruselas y la administración del presidente estadounidense Donald Trump. En reiteradas ocasiones, el mandatario cuestionó las acciones regulatorias de la UE al considerar que apuntan especialmente contra las empresas tecnológicas radicadas en Silicon Valley, e incluso advirtió sobre posibles represalias comerciales mediante la imposición de aranceles.

Las medidas adoptadas contra Google, Meta y Apple se incorporan a una lista más amplia de desacuerdos entre ambas partes, que también incluye diferencias sobre los compromisos de defensa dentro de la OTAN y las controversias generadas por las declaraciones de Trump respecto de Groenlandia.

Ante las consultas sobre una eventual respuesta de Estados Unidos, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, sostuvo que el bloque tiene la obligación de aplicar la legislación vigente y respetar el derecho internacional. En la misma línea, la comisaria europea de Tecnología, Henna Virkkunen, remarcó que la DMA busca garantizar condiciones de competencia equitativas para todos los actores del mercado.

A pesar de las diferencias, la Comisión reconoció que existen avances en las conversaciones con Google. Según indicó el organismo, la empresa ya comenzó a implementar pruebas y modificaciones en la forma en que muestra algunos de sus servicios dentro de Search, especialmente en áreas como compras, hoteles y vuelos. Además, los cambios introducidos en las condiciones de Google Play recibieron una aprobación preliminar.

Las autoridades europeas también plantearon que los criterios establecidos en esta resolución podrían extenderse a las funciones de inteligencia artificial de la compañía, entre ellas AI Overviews y AI Mode. Google cuenta con un plazo de 60 días para adecuar sus prácticas a los requerimientos comunitarios. En caso de incumplimiento, podría enfrentar sanciones adicionales que alcanzarían hasta el 5% de su facturación global.