Cuatro hombres encapuchados, con guantes y caretas de payasos ingresaron durante la madrugada del miércoles a la quinta de Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, ubicada en el barrio La Ñata, de Benavídez, partido de Tigre. Eran pasadas las 3 cuando el ladrido de la perra de la propiedad alertó a los custodios, que revisaron las cámaras de seguridad y advirtieron la presencia de los intrusos. Al salir a interceptarlos, uno de los ladrones blandió una pistola; los custodios impartieron la voz de alto y presentaron sus armas. Los asaltantes retrocedieron y escaparon por el mismo portón por el que habían ingresado. Scioli, que descansaba en la residencia en ese momento, se despertó con el alboroto.

Un quinto sospechoso habría permanecido dentro del vehículo durante el intento: un Peugeot 207 blanco con una abolladura en la parte trasera derecha, que quedó registrado por las cámaras de seguridad de la quinta. Al verificar la patente, los investigadores determinaron que el rodado no registraba pedido de secuestro. La cédula azul —el documento que autoriza a circular a quien no es titular del vehículo— estaba a nombre de un expolicía bonaerense que había integrado la custodia de Scioli durante su gestión como gobernador provincial.

El dato de la cédula resultó clave para la investigación. Según las fuentes policiales citadas por La Nación, ese expolicía conocía la propiedad con detalle: sabía que detrás del buzón había un botón que activa el mecanismo de apertura del portón. Las cámaras registraron a uno de los sospechosos utilizando ese mecanismo, lo que reforzó la hipótesis de los investigadores de que el grupo tenía información interna sobre el lugar.

A partir de los datos del Registro de la Propiedad Automotor, los investigadores localizaron la vivienda del titular del vehículo en Sarmiento al 200, en Ensenada. Ese mismo miércoles, a las 18, realizaron un allanamiento en esa dirección y detuvieron al titular del Peugeot y al excustodio. Según fuentes policiales, en el domicilio hallaron ropa oscura, guantes, caretas de payasos y armas compatibles con las usadas durante el hecho.

El juez de Garantías del Departamento Judicial San Isidro, Orlando Díaz, convalidó las detenciones dispuestas por el fiscal Cosme Iribarren. La policía bonaerense continuaba en las últimas horas con la búsqueda de los otros sospechosos que participaron del hecho y permanecen prófugos.