Judit Polgár, considerada la mejor ajedrecista de la historia, rechazó la candidatura a la presidencia de Hungría que le ofreció el líder opositor Péter Magyar. La gran maestra declinó asumir el rol que Magyar había pensado para ella como figura de unidad nacional frente al gobierno de Viktor Orbán.

Al anunciar el nombre de Polgár, Magyar apeló a un argumento de cohesión: "Nuestro país necesita unidad, paz y un presidente del que todos los húngaros podamos sentirnos orgullosos", afirmó. La propuesta buscaba capitalizar el prestigio internacional de la deportista para fortalecer a la oposición de cara al proceso electoral. Sin embargo, Polgár no aceptó la designación.

La publicación no detalla los motivos que esgrimió Polgár para declinar ni si Magyar evaluará otras candidaturas para el cargo.