Hungría registró este martes 42 °C en la localidad de Szécsény, cerca de la frontera con Eslovaquia, superando el récord nacional anterior de 41,9 °C establecido en 2007, según informó el servicio meteorológico húngaro. Budapest también batió su marca histórica al alcanzar los 41 °C, por encima de los 40,7 °C registrados en la capital en ese mismo año.

"Los datos preliminares indican que se han superado tanto el récord nacional de temperatura máxima como el de la capital", afirmó la meteoróloga Anna Kuntar-Molnar, quien señaló además que "el aire aún podría calentarse más".

El país se encuentra en el nivel más alto de alerta meteorológica desde el fin de semana. Más de 120 localidades impusieron restricciones al uso del agua ante el aumento de la demanda. El primer ministro Peter Magyar dispuso el trabajo remoto para el sector público el lunes y el martes, y solicitó al sector privado que adoptara medidas similares o redujera los horarios laborales.

Nuevos récords en los Balcanes y Eslovaquia

La ola de calor también dejó marcas históricas en países vecinos. Belgrado, capital de Serbia, vivió el lunes el día más caluroso de junio desde que existen registros, con 38,9 °C. En Croacia, la ciudad costera de Split alcanzó los 39,5 °C el martes, según confirmó el servicio meteorológico croata.

Eslovaquia, por su parte, registró el martes un nuevo récord de 41,3 °C en Kamenica nad Hronom, localidad del sur del país lindante con Hungría. La marca superaba los 41 °C anotados apenas 24 horas antes en el mismo país.

Contexto climático

La ola de calor actual es considerada la más severa jamás registrada en Europa. Según el grupo de científicos World Weather Attribution, un episodio de esta magnitud en el mes de junio sería "prácticamente imposible" sin el cambio climático. La semana pasada, el fenómeno ya había causado cientos de muertes en Europa occidental antes de desplazarse hacia el este del continente.