El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó al excapitán de navío Claudio Villamide a tres años de prisión en suspenso por el delito de estrago culposo en el marco del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017. Al ser una pena menor a los cuatro años, la condena no implica prisión efectiva.
Los otros tres imputados —el ex contralmirante Luis López Mazzeo, el ex capitán de navío Héctor Alonso y el ex capitán de fragata Hugo Correa— fueron absueltos por unanimidad de los cargos de incumplimiento de deberes y estrago culposo.
El debate oral se extendió por más de cuatro meses, con 30 audiencias celebradas en la ciudad de Río Gallegos. La fiscalía y las querellas de los familiares sostuvieron a lo largo del proceso que la tragedia era previsible dado el estado operativo del submarino en el momento de su salida.
Las abogadas que representan a los familiares, Valeria Carreras y Lorena Arias, señalaron que se trata de la primera condena penal en la historia argentina a un jefe naval por la muerte de su propia tripulación en tiempos de paz. Anticiparon que recurrirán la sentencia una vez que se conozcan los fundamentos del fallo, previstos para el 21 de agosto de 2026, tanto en relación con las absoluciones como con la extensión de la pena impuesta.
El ARA San Juan se hundió el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur tras una serie de fallas técnicas. Previamente se había reportado un ingreso de agua de mar a través del sistema de ventilación hacia el tanque de baterías, lo que provocó un cortocircuito y un principio de incendio. Horas después de la última comunicación, se detectó un ruido asociado con una implosión. Los 44 tripulantes que iban a bordo fallecieron.
Los restos del submarino fueron localizados el 17 de noviembre de 2018 por la empresa privada Ocean Infinity, a 907 metros de profundidad, casi un año después del hundimiento.



