La Armada Argentina detectó entre el jueves y el viernes el desplazamiento del patrullero oceánico británico HMS Medway por aguas de jurisdicción nacional, a la altura de Santa Cruz y Tierra del Fuego, sin que existiera comunicación previa por parte de las autoridades militares del Reino Unido. El buque navegaba en dirección al Estrecho de Magallanes tras zarpar desde las Islas Malvinas.
El episodio constituyó un incumplimiento del denominado Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas, un mecanismo anexo al Acuerdo Madrid II —firmado en 1990 tras la normalización diplomática entre ambos países— que obliga a Londres y a Buenos Aires a notificar previamente los movimientos de unidades militares en el Atlántico Sudoccidental.
El monitoreo del tránsito fue realizado por el Área Naval Austral bajo la conducción del contraalmirante Guillermo Prada. Una aeronave Beechcraft B-200M "Cormorán" del Comando de Aviación Naval registró el desplazamiento del buque mediante el sistema electroóptico WESCAM MX-10, incorporado a través de programas de cooperación bilateral con Estados Unidos.
El caso llegó a la Cancillería, donde se analizaba la posibilidad de presentar una protesta diplomática por canales reservados. El gobierno de Javier Milei busca consolidar una agenda de acercamiento con el Reino Unido y profundizar su alineamiento estratégico con Washington, lo que coloca a la Cancillería ante la necesidad de decidir cómo responder sin afectar ese vínculo político.
El HMS Medway y su rol en el Atlántico Sur
El HMS Medway reemplazó a comienzos de 2026 al HMS Forth como patrullero permanente asignado al dispositivo naval británico en torno a las Islas Malvinas. Ambos pertenecen a la clase River Batch 2, buques diseñados para vigilancia oceánica y control marítimo. Están equipados con un cañón automático Oerlikon de 30 milímetros y capacidad para operar helicópteros Merlin.
Tras atravesar el extremo austral argentino, el HMS Medway recaló el domingo en Punta Arenas, Chile, donde permanecería hasta el 8 de julio realizando tareas de reaprovisionamiento. La escala reaviva el debate sobre el rol de los puertos chilenos en la logística militar británica en la región.
Durante la década pasada, los países del Mercosur y la Unasur habían acordado acompañar la posición argentina e impedir que buques militares británicos procedentes de Malvinas utilizaran puertos regionales como escala. En 2022, el gobierno de Gabriel Boric impidió el ingreso del HMS Forth —buque gemelo del Medway— a Punta Arenas. La escala actual del HMS Medway indica que esa política dejó de aplicarse de manera uniforme.
El peso del acuerdo incumplido
Los mecanismos de confianza establecidos en los Acuerdos de Madrid fueron diseñados para reducir la posibilidad de errores de cálculo e incidentes operacionales entre fuerzas que continúan desplegando actividades en una zona de alta sensibilidad geopolítica. Su vigencia efectiva depende del cumplimiento de ambas partes.
En el ámbito militar se señala que la omisión no equivale a un error administrativo menor, sino que erosiona uno de los pocos instrumentos de diálogo que sobrevivieron desde la posguerra de Malvinas. La Cancillería deberá definir en los próximos días si formaliza una protesta y por qué vía.



