Cuba registró este lunes un nuevo corte total de electricidad, el tercero en los últimos seis meses y el octavo desde finales de 2024. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó a través de su cuenta en X que "se investigan las causas" de la "desconexión total" del sistema, que afecta a los 9,6 millones de habitantes de la isla.
Los cortes parciales son frecuentes en el país desde hace meses. En La Habana, los apagones diarios llegan a extenderse hasta 24 horas; en el interior de la isla, pueden superar las 70 horas.
La generación eléctrica cubana depende principalmente de siete centrales termoeléctricas, varias de ellas con más de cuatro décadas de funcionamiento y sometidas a averías y paradas de mantenimiento frecuentes. El sistema se completa con una red de generadores de respaldo que funcionan con diésel importado.
Desde enero de 2026, Washington limitó el ingreso de combustible a la isla: según la información disponible, solo un petrolero de origen ruso con 100.000 toneladas de carga recibió autorización para atracar en ese período. El gobierno cubano atribuye parte de la crisis a las restricciones impuestas por Estados Unidos sobre el suministro de petróleo, mientras que Washington sostiene que las sanciones apuntan al régimen y no a la población.
El contexto energético se enmarca en una crisis económica más amplia que incluye escasez de alimentos, falta de medicamentos e inflación elevada.
Para reducir la dependencia del petróleo importado, el gobierno cubano viene invirtiendo en energía solar con apoyo de China, entre otros actores. Entre 2025 y principios de 2026 se instalaron 56 parques solares fotovoltaicos que generan más de 1.000 MW. Esa capacidad representa actualmente el 10% de la producción eléctrica total del país, frente al 3% que significaba a fines de 2024. Las autoridades proyectan llegar al 15% antes de que concluya 2026.
La UNE no precisó cuándo se normalizaría el servicio ni informó sobre las causas técnicas específicas del corte de este lunes.



