Decenas de miles de personas se congregaron este martes en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, para participar en el cuarto día de los funerales del ayatolá Ali Jamenei, líder supremo de Irán fallecido el 28 de junio a los 86 años. Los restos del exlíder estuvieron expuestos en la mezquita Jamkaran, uno de los santuarios más importantes del chiismo iraní.
Las imágenes aéreas difundidas por la televisión estatal iraní mostraron calles abarrotadas en la ciudad, que tiene aproximadamente 1,5 millones de habitantes. La oración fúnebre fue presidida por el ayatolá Abdola Javadi-Amoli, de 93 años, figura destacada del chiismo conservador.
Junto al féretro de Jamenei se velaron también los restos de familiares fallecidos en el mismo ataque, entre ellos una nieta de 14 meses. Durante la ceremonia, parte de la multitud coreó consignas habituales en actos oficiales de la república islámica, como "¡Muerte a Estados Unidos!". Al concluir los rezos, una procesión avanzó desde la mezquita hasta el santuario de Fátima Masuma, figura venerada del chiismo.
Jamenei murió el 28 de febrero en el primer día de la guerra entre Irán e Israel y Estados Unidos, según informaron medios internacionales. Las autoridades iraníes lo consideran un mártir, y los actos en su memoria han sido comparados, en escala y solemnidad, con los funerales de 1989 del ayatolá Ruholá Jomeini, fundador de la república islámica.
El lunes, en Teherán, la jornada de homenaje convocó también a grandes multitudes, en contraste con las protestas masivas registradas seis meses atrás contra el gobierno y el costo de vida, que fueron reprimidas por las autoridades.
Una vez concluidos los actos en Qom, los féretros serán trasladados a Irak. Las ceremonias continuarán el miércoles en las ciudades sagradas de Nayaf y Karbala. A esos actos asistirán el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, de acuerdo con medios iraníes.



