El sector ganadero rechaza la lectura del gobierno de Javier Milei, que habría descripto la situación del sector como una fiesta, y advierte en cambio sobre una crisis en el mercado interno. La tensión se concentra en el alto precio del ternero, que —según distintos actores de la cadena— distorsiona los eslabones siguientes y complica la rentabilidad de productores y frigoríficos.
La preocupación es compartida por productores y sindicalistas, dos sectores que raramente coinciden en el diagnóstico. Ambos apuntan a los planes de desregulación que estudia el ministro Federico Sturzenegger como un factor que podría agravar la situación actual del sector, aunque la fuente no precisa en qué consisten concretamente esas medidas ni en qué instancia de elaboración se encuentran.
La posición del gobierno nacional sobre el contenido específico de las medidas en estudio y sobre las críticas del sector no quedó recogida en el material disponible al cierre.



