Santa Fe consiguió destrabar una gestión que lleva meses en compás de espera: el gobernador Maximiliano Pullaro viajará este miércoles a la Casa Rosada para firmar, junto al jefe de Gabinete Diego Santilli y la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, el traspaso a la provincia de la reparación de la ruta nacional A012. De no mediar inconvenientes, las máquinas comenzarían a trabajar el jueves en la intersección de la A012 con la ruta 34, a poco más de 15 kilómetros de Rosario.

La A012, conocida como la segunda circunvalación de Rosario, tiene 67 kilómetros de extensión y conecta las principales terminales portuarias del Gran Rosario con las rutas que llegan desde el interior del país. Comienza en la ruta nacional 11 —a la altura de Pueblo Andino/San Lorenzo— y finaliza en la ruta nacional 9, cerca de Arroyo Seco, atravesando Ricardone, Roldán, Funes, Zavalla, Piñero, Álvarez, Soldini y Alvear. Es el corredor habitual de camiones de gran porte y cuenta con cruces ferroviarios y de rutas nacionales a nivel que, según el gobierno provincial, incrementan su peligrosidad.

Fondos provinciales y crédito externo, sin inversión nacional

El gobierno de Pullaro lanzó en diciembre del año pasado una licitación por 5.000 millones de pesos para las obras, impulsada en particular por el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico. El proceso fue adjudicado en febrero y la provincia retuvo los fondos a la espera de que se desbloqueara el acuerdo con la Nación. La empresa Pose SA será la encargada de mejorar la carpeta asfáltica de la arteria, aunque desde la Casa Gris reconocen que esa intervención alcanzará solo para una mejora parcial.

La obra de mayor envergadura se financiará con un crédito de 150 millones de dólares que Pullaro obtuvo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), en el marco del programa integral de logística urbana y metropolitana del Gran Rosario. El convenio que se firma este miércoles implica el traspaso de la obra a la provincia: la Nación no aportará fondos propios para la reparación de la ruta.

Dentro del mismo esquema se enmarcan la construcción del tercer carril en la autopista Rosario–Santa Fe y el diseño de un plan de financiamiento de obras en localidades portuarias. En la Casa Gris confían en que, una vez concluidos estos trabajos, Santa Fe estará en condiciones de equiparar a Córdoba en potencia productiva —con la diferencia, subrayan, de que la provincia mediterránea no tiene salida al mar ni puertos.

El vínculo entre Santa Fe y el entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni fue, según admiten en la propia órbita de Pullaro, "casi nulo". El desbloqueo de la gestión coincide con el arribo de Santilli a esa función. Funcionarios del gobierno provincial reconocen un "cambio de actitud" de la Nación a partir de ese momento y se preguntan, según informó Letra P, por qué Milei demoró tanto en definir el reemplazo de Adorni. "Tienen una necesidad de entablar puentes", graficó uno de esos funcionarios al medio. Desde Santa Fe valoran la gestión, pero remarcan que llega tras un largo período de reclamos y que, en cualquier caso, solo implica el traspaso formal de la obra.