En los días previos a la final del Mundial 2026, Samuel L. Jackson compartió en sus historias de Instagram una publicación de SEC Black Alumni Network —una organización que nuclea a graduados afroamericanos de universidades— que incluía un montaje de su personaje Stephen Warren de Django Unchained vistiendo la camiseta de la selección argentina. El mensaje pedía a la comunidad negra que no apoyara a Argentina y afirmaba que el país fue "históricamente uno de los países más racistas del mundo, si no el que más". "Si sos una persona negra y alentás a Argentina, así es como te ves para mí", concluía el texto.

En la película de Quentin Tarantino, el personaje de Jackson es el de un hombre que vigila a personas esclavizadas en una plantación de algodón a fines del siglo XIX. La elección de esa imagen como señal de traición racial hacia quienes apoyaran a la selección argentina fue el núcleo de la polémica. Ambas fuentes califican el contenido como falso; la afirmación de que Argentina es uno de los países más racistas del mundo no está respaldada en ningún estudio o fuente citada en las publicaciones disponibles.

Como fue en historias —un formato que no admite respuestas directas—, los usuarios se volcaron a los posteos más recientes del actor para manifestar su reacción. Dos publicaciones que habitualmente reciben menos de 1.000 comentarios superaron los 3.000 cada una. Entre los mensajes más destacados aparecieron desde la decepción personal —"No puedo creer que alguien tan inteligente y talentoso como vos se enamoró de la desinformación"— hasta el cuestionamiento directo —"¿Es ilegal informarse en Estados Unidos?"—.

Parte de las respuestas apuntaron a la propia historia racial de Estados Unidos. Jackson nació en 1948, cuando la segregación institucional aún estaba vigente en su país; varios usuarios señalaron esa contradicción: "Sos estadounidense. Acá no hubo segregación", escribió uno. Otros hicieron referencia a la guerra civil estadounidense y a los antecedentes de esclavitud como argumento de contraste con la Argentina. La posición de Jackson ante esas réplicas no quedó recogida en las fuentes disponibles al cierre.

El episodio se enmarcó en un ciclo más amplio de posicionamientos de figuras públicas durante el Mundial 2026, disputado en territorio estadounidense, donde Argentina llegó a la final por segunda edición consecutiva tras el título obtenido en Qatar. España se consagró campeona en el partido decisivo.