Los jefes de los bloques del PRO en ambas cámaras se reunieron en Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y con Eduardo "Lule" Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia y figura cercana a Karina Milei. El encuentro marcó una vuelta al diálogo directo entre el partido liderado por Mauricio Macri y el Ejecutivo, luego de una semana de tensión por el episodio en torno al caso Manuel Adorni.

Por el PRO participaron el diputado Cristian Ritondo —que conduce una bancada de 12 integrantes— y el senador Martín Goerling Lara, al frente de los 3 senadores del espacio. Santilli, por su parte, proviene del mismo partido y trabajó junto a Ritondo en la alianza electoral entre La Libertad Avanza y el PRO en la provincia de Buenos Aires durante 2024, una coalición que ambos espacios buscarían replicar en 2027.

"Analizamos la agenda parlamentaria y los desafíos que tenemos por delante", dijo Ritondo tras el encuentro. El diputado también afirmó que en el PRO tienen "una convicción clara" que es que "hay que blindar el cambio con leyes, instituciones fuertes y acuerdos que le den previsibilidad a la Argentina", y agregó que el bloque seguirá "trabajando con responsabilidad para impulsar las reformas que consoliden el orden económico y construyan un país con más desarrollo, inversión y oportunidades".

La reunión se produjo días después de que el PRO quedara en una posición incómoda durante la sesión en Diputados convocada para tratar pedidos de interpelación a Adorni: el bloque no dio quórum en esa instancia, aunque desde el Senado —donde el partido tiene menos peso numérico— sí había aplicado presión. La reunión con Santilli fue leída, en ese contexto, como una señal de reencauzamiento del vínculo.

Días antes del encuentro, los diputados del PRO habían difundido su agenda legislativa para el segundo semestre, que coincide en buena parte con los proyectos impulsados por el Gobierno. Entre los puntos mencionados figuran la reforma de la Ley de Salud Mental, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y la reforma electoral.

En ese último punto, el partido expresó reparos respecto de lo propuesto sobre las PASO y manifestó que preferiría que la iniciativa de Ficha Limpia se trate por separado. Esas diferencias marcan los límites del alineamiento con el oficialismo, aun cuando los doce votos del bloque de Ritondo son considerados aliados clave para el Gobierno en las votaciones de la cámara baja.