Christopher Nolan eligió para su adaptación de La Odisea un lenguaje deliberadamente contemporáneo y defiende esa decisión ante las críticas que surgieron tras el lanzamiento del tráiler. El director declaró al Los Angeles Times que quiso usar "un lenguaje que tuviera significado emocional, no intelectual, para la gente" y que la elección le resultó "obvia desde el principio". "Quizás fui ingenuo, puede que me salga el tiro por la culata, pero quería una narrativa terrenal. Para mí fue una decisión fácil", agregó.
La polémica se encendió cuando el tráiler mostró a Tom Holland —en el papel de Telémaco— referirse a su padre con la palabra "dad", y a Robert Pattinson —como Antínoo— usar el término "daddy". La reacción negativa se extendió en redes sociales, aunque Nolan quitó peso a esas discusiones en declaraciones a The Telegraph: las consideró "siempre irrelevantes" porque quienes participan en ellas aún no vieron la película. Como referencia, trazó un paralelo con el escepticismo que rodeó a The Dark Knight antes de su estreno, cuando la elección de Heath Ledger como el Joker generó reacciones similares.
Un elenco que también generó debate
Las críticas no se limitaron al registro del diálogo. La incorporación de Lupita Nyong'o como Helena de Troya recibió cuestionamientos del comentarista conservador Matt Walsh en X, con interacciones de Elon Musk en esa red. La de Elliot Page en el papel de Sinón también fue objeto de comentarios. El elenco completo, según The Hollywood Reporter, incluye a Matt Damon como Odiseo, Anne Hathaway como Penélope, Zendaya como Atenea, Charlize Theron como Calipso y el rapero Travis Scott en un papel aún no especificado. Sobre esta última elección, Nolan explicó a Time Magazine que busca rendir tributo a "la idea de que esta historia se transmitió como poesía oral, algo análogo al rap".
El texto que Nolan adapta es uno de los más antiguos de la literatura occidental. Atribuida al poeta griego Homero y fechada en el siglo VIII a. C., La Odisea está organizada en 24 cantos y supera las 12.000 líneas. Narra los diez años de regreso de Odiseo desde Troya hasta Ítaca, aunque la acción del poema cubre apenas las últimas seis semanas de ese trayecto y reconstruye el resto en retrospectiva, de acuerdo con la Enciclopedia Británica. El héroe enfrenta, entre otros obstáculos, al cíclope Polifemo, a la hechicera Circe, a las Sirenas y al monstruo Escila, mientras Poseidón —que le guarda rencor por haber cegado a su hijo— le tiende tormentas en el mar. En paralelo, su hijo Telémaco parte en busca de noticias de su padre y regresa a Ítaca para enfrentarse a los pretendientes que ocupan el palacio y presionan a Penélope para que elija un nuevo esposo. Ella resiste: promete decidir cuando termine de tejer un sudario, pero deshace el tejido cada noche.
Si las polémicas previas al estreno seguirán el mismo arco que las de The Dark Knight —diluidas por la recepción del film— o si el debate se prolongará en las salas, es la pregunta que Nolan, por ahora, prefiere diferir.



