Hamás anunció el lunes 6 de julio la disolución de su comité de gobierno en la Franja de Gaza, el órgano que administró el territorio durante casi veinte años. La decisión abre formalmente el camino para que un comité tecnocrático palestino asuma las funciones administrativas del enclave.
Un funcionario del movimiento, bajo condición de anonimato, confirmó a la agencia AFP que "el movimiento ha decidido disolver el comité de gobierno de Gaza y nombrar a una figura de reconocimiento nacional para supervisar su labor hasta que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma formalmente sus responsabilidades". La oficina de prensa de Hamás en Gaza anunció además una rueda de prensa para el mismo lunes, aunque sin precisar detalles adicionales.
Según un segundo funcionario del grupo, la decisión fue comunicada previamente a otras facciones palestinas en una reunión celebrada en El Cairo. Las facciones habrían recibido la medida de forma positiva, describiéndola como un paso necesario para que el comité pueda ejercer funciones de gobierno efectivas.
El comité que podría reemplazarlo
El organismo llamado a suceder al comité disuelto es el Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), encabezado por el funcionario palestino Ali Shaath. El CNAG fue establecido en el marco de la Junta de Paz impulsada por el gobierno de Estados Unidos al negociar el alto el fuego entre Hamás e Israel, que entró en vigor en octubre pasado.
Sin embargo, el comité lleva meses sin poder operar desde dentro de Gaza. Según informó France 24, su ingreso al territorio habría estado bloqueado por objeciones del lado israelí, aunque no se aportaron precisiones oficiales al respecto.
El nudo del desarme y la segunda fase
La disolución del órgano de gobierno es el último movimiento en un proceso de negociación que lleva meses estancado. La primera fase del alto el fuego incluyó la liberación de los últimos rehenes israelíes en poder de Hamás a cambio de palestinos detenidos por Israel. La segunda fase, que contempla el desarme de Hamás y una retirada gradual de las fuerzas israelíes, no ha comenzado.
Las fuerzas israelíes han ampliado su presencia en Gaza en los últimos meses y controlan actualmente cerca del 70% del territorio. Hamás, por su parte, ha condicionado cualquier entrega de armamento al establecimiento previo de una administración civil palestina. Israel, en tanto, rechaza tanto el retorno de Hamás al poder como una toma de control directa por parte de la Autoridad Palestina con sede en Ramala.
La gobernanza de Gaza tras el conflicto sigue siendo uno de los puntos centrales de las negociaciones en curso, en las que participan mediadores internacionales con sede en El Cairo.



