Un temporal de nieve de dimensiones inusuales golpeó la cordillera el domingo 26 de julio y llevó al intendente de San Carlos de Bariloche, Walter Cortés, a declarar la emergencia climática en todo el ejido municipal. La medida, que rige mientras se mantengan las condiciones actuales, limita los desplazamientos a situaciones de extrema urgencia y busca resguardar la seguridad tanto de residentes como de turistas.

El aeropuerto local fue cerrado pese a que el fin de semana largo de vacaciones de invierno tenía decenas de vuelos programados. En el casco céntrico se aplicaron múltiples cortes preventivos para agilizar las tareas de despeje de las cuadrillas y garantizar la circulación de vehículos esenciales sin obstáculos.

El acceso a los principales puntos turísticos quedó bajo estricto control. En el caso del Cerro Catedral, el ingreso fue especialmente regulado. A los turistas sin experiencia en carreteras con nieve se les recomendó recurrir al transporte público y evitar las calles con pendientes pronunciadas.

En el plano laboral, el municipio promovió la implementación del trabajo remoto, la suspensión de clases programadas y la flexibilización de los horarios de ingreso, con el objetivo de reducir la exposición de los trabajadores a situaciones de riesgo.