Los armarios diseñados para ocultar electrodomésticos de uso diario se consolidan como una de las tendencias de interiorismo doméstico más difundidas en 2026. El concepto, conocido en el sector como appliance garage, propone integrar compartimentos al mobiliario de cocina para liberar la mesada sin resignar funcionalidad.
El sistema consiste en módulos que se incorporan al diseño del mueble y cuentan con puertas corredizas, rebatibles o tipo persiana. La mayoría incluye tomacorrientes en su interior, lo que permite encender los aparatos —cafetera, tostadora, pava eléctrica— sin retirarlos del compartimento. Una vez utilizados, la puerta se cierra y el artefacto queda fuera de la vista.
Entre las ventajas que señalan los especialistas en interiores figuran la reducción del desorden visual, la protección de los electrodomésticos frente al polvo y las salpicaduras, y la simplificación de la limpieza de la mesada. Los cables y enchufes también quedan ocultos, lo que refuerza una estética de tipo minimalista.
La tendencia encontró adopción tanto en cocinas de gran superficie como en departamentos de metraje reducido, donde el aprovechamiento del espacio disponible es una variable de peso en las decisiones de diseño.
Para quienes no planean encarar una remodelación completa, existe una alternativa de menor inversión: destinar una alacena existente —con puerta y toma de corriente interior— al guardado de pequeños electrodomésticos. El resultado práctico es equivalente al de un módulo diseñado a medida, con la mesada despejada y los aparatos accesibles sin necesidad de reubicarlos cada vez.



