Sony afirmó que no tiene intención de comercializar la PlayStation 6 con pérdidas significativas y señaló que el precio de la próxima consola buscará reflejar el valor percibido por los usuarios. Las declaraciones fueron realizadas durante una sesión de preguntas y respuestas con inversores y constituyen la primera vez que la empresa se pronuncia sobre su estrategia comercial para la nueva plataforma.

"Como principio, no tenemos intención de vender hardware con pérdidas significativas. Al mismo tiempo, seguimos monitoreando cuidadosamente el mercado y evaluando nuestro enfoque", expresó la compañía ante los inversores.

El contexto: costos al alza

Las declaraciones se producen en un momento en que la industria del hardware enfrenta aumentos en el costo de componentes clave, como memorias RAM y unidades de almacenamiento SSD. Sony reconoció que no resulta realista absorber la totalidad de esos incrementos en el precio final al consumidor.

La empresa recordó que ya había incrementado el precio de la PlayStation 5 en varias regiones fuera de Japón y sostuvo que esa decisión no impactó negativamente en la demanda prevista para la consola.

Sin fecha ni precio confirmados

Hiroki Totoki, presidente de Sony, había señalado con anterioridad que ni la fecha de lanzamiento ni el precio de la PS6 habían sido definidos, y que la compañía seguía monitoreando la evolución del mercado de componentes antes de tomar esas decisiones.

En paralelo, Sony indicó que continúa expandiendo su ecosistema de videojuegos con dispositivos complementarios —como PlayStation Portal— sin depender exclusivamente de las consolas tradicionales. La empresa reiteró que las condiciones del mercado serán determinantes a la hora de fijar el valor de la próxima generación.

Versiones no confirmadas por la compañía sitúan el lanzamiento de la PlayStation 6 en torno a 2027.