Alberto Fernández afirmó que Javier Milei es "un pobre imbécil" y descartó tener aspiraciones electorales para 2027. Lo dijo en una entrevista al diario uruguayo El País, en la que también repasó los logros y errores de su gobierno, se refirió a las causas judiciales que enfrenta, evaluó el estado del peronismo y opinó sobre el escenario internacional.

El dato oficial: el INDEC informó una inflación de 1,9% para junio de 2026.

El expresidente calificó como "la mayor imbecilidad que se ha dicho" la proyección de inflación del 17.000% que atribuyó a Milei al comienzo de su mandato. En ese contexto, sostuvo que los medios de comunicación le dieron "un espacio abrumador" al actual presidente y que "quisieron convertirlo en un estadista". Agregó que, ante sus propias palabras, a veces se frena porque considera que Milei "capaz que está enfermo" y que debería "tratarlo con más cuidado".

El problema no se llama ni Alberto Fernández ni Cristina Kirchner: se llama Javier Milei y la banda de delincuentes que lo acompañan en el gobierno.
Alberto Fernández, expresidente

Fernández también se describió como víctima de un proceso de "cancelación" que atribuyó a una construcción mediática y a la denuncia por violencia de género presentada por su expareja Fabiola Yañez. Negó los hechos que se le imputan, afirmó que "alguien se aprovechó de la situación de Fabiola y la hizo hacer lo que le hizo hacer", y sostuvo que sus exparejas anteriores son "sus mayores defensoras". La causa judicial sigue abierta; la nota no recoge la posición de Yañez ni de su representación legal.

Causas judiciales y lawfare

Consultado sobre las causas en su contra, Fernández se declaró inocente y denunció lo que denominó "persecución judicial". Señaló que "la justicia federal ha sido colonizada por los sectores conservadores" y trazó un paralelo con procesos contra Juan Domingo Perón, Isabel Perón, Cristina Kirchner, Lula da Silva y, en Europa, Pedro Sánchez. Sostuvo que el concepto de lawfare —usar la justicia como herramienta política— fue desarrollado en universidades norteamericanas y ha trascendido las fronteras.

Para ilustrar lo que consideró una justicia selectiva, mencionó causas que, según él, no avanzaron contra Mauricio Macri: los peajes de las autopistas, la deuda del Correo y los parques eólicos. También aludió al caso de la criptomoneda Libra y al ministro de Economía Luis Caputo, de quien afirmó que tiene sus dólares en el exterior. Ninguna de esas afirmaciones fue contrastada con las partes involucradas en la entrevista publicada.

Balance de gestión

Fernández reconoció dos errores propios: el festejo en la Quinta de Olivos durante la pandemia —"un error que no advertí en su momento", dijo, y por el que afirmó haber pagado la multa correspondiente— y el intento de expropiación de Vicentin, que describió como un avance sin información suficiente. En ese caso, sostuvo que dar marcha atrás fue un acierto para no comprometer fondos del Estado ni beneficiar a "un grupo de inescrupulosos".

Entre los logros que destacó figuran la creación de 700.000 puestos de trabajo registrados, una tasa de desempleo del 5,7% —que calificó como la más baja de la historia democrática—, el ingreso de Argentina a los BRICS, la construcción del gasoducto Néstor Kirchner en nueve meses, 144.000 viviendas sociales entregadas y la negociación que, según él, redujo en casi 10.000 millones de dólares la deuda con el FMI al eliminar las tasas de sobrecargo. Atribuyó el fracaso en materia inflacionaria del último año a una sequía que habría implicado la pérdida de 22.000 millones de dólares en exportaciones.

Al referirse a sus ministros, los calificó en conjunto como "un extraordinario elenco". Destacó en particular a Martín Guzmán —quien renunció en 2022 bajo presión— y aclaró que a Ginés González García lo apartó para evitar que continuara la "masacre mediática" en su contra, no por razones de fondo.

Peronismo y futuro político

Fernández afirmó que no tiene aspiraciones electorales y que "nuestra época ha pasado". Llamó a dar paso a nuevas generaciones y mencionó a Axel Kicillof, Sergio Massa y Ricardo Quintela como posibles candidatos. Al mismo tiempo, advirtió que el espacio kirchnerista "es el que más se resiste" a ese recambio y pidió "no maltratar a los propios candidatos".

Sobre su relación con Cristina Kirchner, señaló que existió "un relato falso" que prefirió no contestar públicamente por razones de gobernabilidad, y que hoy no tiene "muchas ganas de revisar el pasado". Definió al gobierno de Milei como "un gobierno básicamente cruel" y dijo que el problema actual "no se llama ni Alberto Fernández ni Cristina Kirchner: se llama Javier Milei y la banda de delincuentes que lo acompañan en el gobierno".

En materia internacional, calificó de "penoso" el alineamiento del gobierno argentino con Donald Trump y consideró que China "es un socio muy amigable para Latinoamérica" porque "no te impone condiciones políticas". Sobre Trump, afirmó que "ha hecho del mundo un lugar peor" y que su apoyo a Benjamin Netanyahu en Gaza "no tiene perdón de Dios".