El Gobierno dispuso el cese de Alejandro Nimo como agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional de la Embajada argentina ante el Reino de España. La medida se formalizó a través del Decreto 588/2026, publicado en el Boletín Oficial, y fue firmada por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Nimo había mantenido durante meses una interna con el embajador Wenceslao Bunge. En abril, hizo pública su situación al denunciar que Bunge le había quitado su despacho. "Por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho en el que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina", escribió en ese momento, calificando la decisión como una "agresión".

En ese mismo descargo, Nimo cuestionó la gestión del embajador en términos más amplios. "Lo que me preocupa de Bunge no se trata de una decisión por una oficina, realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente", sostuvo, y agregó que en reiteradas ocasiones había intentado presentarle un plan para reducir el gasto de la embajada sin que Bunge accediera a recibirlo.

Nimo también había transmitido su malestar al propio Milei, según informó La Nación, por considerar que la embajada no lo integraba al trabajo cotidiano ni le permitía desarrollar las funciones para las que había sido designado. Al momento de publicarse este decreto, Nimo no se había pronunciado sobre su remoción y mantenía mensajes de apoyo al Presidente en sus redes.

Nimo fue designado en agosto de 2024 como agregado especializado, en un contexto donde su cercanía con el economista español Jesús Huerta de Soto —del que se define discípulo— y su vínculo con sectores libertarios de España lo posicionaban, según La Nación, como candidato a la propia embajada antes de que se resolviera la designación de Bunge. La convivencia en la representación ya había sido conflictiva durante la gestión del anterior embajador, Roberto Bosch, desplazado a fines de 2024.

Nimo no es diplomático de carrera: tiene 46 años, fue concejal de Avellaneda y presidente de PRO en ese distrito. Durante una entrevista con La Nación había descrito cómo imaginaba un perfil de embajador: "No quiero residencia, tres mucamas, dos choferes, un palacio, custodia. Quiero ser un embajador moderno, que use su auto y viva en su casa".

La posición del embajador Bunge respecto de la remoción no quedó recogida en las fuentes disponibles al cierre de esta nota.