La Justicia detuvo este lunes a Lucía Sosa, madre de Isabella Aguirre, la niña de dos años fallecida el 20 de julio en Villa Gesell. La detención fue ordenada por el fiscal Juan Pablo Calderón, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N° 6 del Departamento Judicial de Dolores, y fue ejecutada por efectivos de la Subdirección Departamental de Investigaciones. Sosa quedó alojada en una dependencia policial a disposición del juzgado interviniente y de la fiscalía.

La acusación es abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo. La calificación representa un endurecimiento respecto de la imputación previa, que era averiguación de causal de muerte. Héctor Aguirre, pareja de Sosa y padre de Isabella, también estaba imputado en esa instancia anterior; el otro hijo de la pareja, de cuatro años, fue puesto bajo custodia del servicio municipal especializado en minoridad.

Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo
Lucas Ruiz, hijo biológico de Lucía Sosa

Sosa había llevado a Isabella al Hospital Municipal Arturo Illia sin signos vitales y declaró que la niña había sufrido una broncoaspiración mientras tomaba una mamadera. El equipo médico le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar durante aproximadamente una hora, sin resultado. Con sonda lograron extraer líquidos que podrían haber provocado la obstrucción; la niña fue ingresada alrededor de las 16.50 y murió a las 17.53.

La autopsia contradijo la versión materna: determinó que la causa de muerte fue asfixia obstructiva con severa hipoxemia, que derivó en un paro cardiorrespiratorio. No se hallaron signos de violencia, ni recientes ni anteriores. La fiscalía aguarda además resultados de estudios histopatológicos y toxicológicos sobre muestras tomadas de la víctima; el cadáver no fue entregado hasta tanto se completen esas pericias con intervención del Cuerpo Forense.

Los antecedentes que pesan sobre la investigación

La detención no se sustenta únicamente en la muerte de Isabella. Sosa tiene otras dos hijas fallecidas en circunstancias similares: Candela, de cinco o seis meses, muerta en 2013, y Yazmín o Jazmín, de once meses, muerta en 2016 —las fuentes consignan variantes menores en los nombres y edades exactas—. Ambos casos fueron atribuidos por los informes médicos a complicaciones respiratorias, sin lesiones traumáticas.

Por la muerte de Yazmín, Sosa estuvo detenida con prisión preventiva cerca de dos años junto a Héctor Javier Picart, entonces su pareja y padre de las niñas. Fueron acusados de abuso sexual y homicidio. En 2018, un tribunal de Mar del Plata los absolvió por falta de pruebas de maltrato o abuso. Como consecuencia de aquel proceso, Sosa perdió la tenencia de sus otros cuatro hijos. Luego se radicó en Villa Gesell, donde tuvo a Isabella con otra pareja.

Picart también fue citado a prestar declaración en la Fiscalía N° 6 de Villa Gesell, según informó Clarín.

Un elemento central de la investigación es el testimonio de Lucas Ruiz, de 17 años, hijo biológico de Sosa que fue adoptado por otra familia. El joven realizó declaraciones públicas en las que responsabilizó a su madre biológica por la muerte de sus tres hermanas y afirmó haber sufrido episodios de violencia cuando vivía con ella. "Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo", sostuvo, según recogió El Canciller. También dijo temer que, si no quedaba presa o internada, el hecho volvería a repetirse.

Su declaración como testigo está prevista para este miércoles, junto con la de su madre adoptiva y la abogada que lo representa. Los investigadores consideran que su testimonio podría aportar datos sobre la dinámica familiar y los antecedentes de Sosa.

La detención se produjo mientras se desarrollaba en Villa Gesell una marcha convocada por vecinos bajo la consigna "Villa Gesell se tiene que hacer escuchar", que reclamó el esclarecimiento de la muerte de Isabella y recordó los casos anteriores. La causa continúa abierta a la espera de los resultados periciales pendientes y de las declaraciones testimoniales programadas.