El budín de pan es uno de los postres más arraigados de la cocina casera argentina. La receta que circula esta semana —publicada en el marco de los festejos por el 9 de Julio— parte de una versión tradicional y la amplía con tres incorporaciones: crema de leche para una textura más suave, ralladura de limón para equilibrar el dulzor y ron añejo para potenciar los sabores del conjunto.

La preparación utiliza pan francés del día anterior como base, un recurso habitual en este postre que aprovecha el pan que ya perdió frescura. Los ingredientes principales son accesibles: leche entera, huevos, azúcar, vainilla y los tres agregados mencionados. El resultado se desmolda sobre un espejo de caramelo y se sirve acompañado de dulce de leche y crema chantilly, la combinación más frecuente en las mesas argentinas.

Ingredientes

Para el caramelo: 300 g de azúcar.

Para el budín: 500 g de pan francés del día anterior, 1 litro de leche entera, 250 ml de crema para cocinar, 6 huevos grandes, 250 g de azúcar, 2 cucharadas de esencia o pasta de vainilla, 40 ml de ron añejo, ralladura fina de 1 limón y una pizca generosa de sal.

Para servir: dulce de leche y crema chantilly, a gusto.

Preparación paso a paso

El caramelo se elabora colocando el azúcar en una sartén de fondo grueso a fuego medio, sin revolver, hasta que comience a fundirse. Se mueve suavemente la sartén para distribuir el calor y se continúa la cocción hasta obtener un color ámbar intenso. Se vierte de inmediato en un molde tipo rosca de aproximadamente 2,8 litros, cubriéndolo bien en el fondo y las paredes, y se deja enfriar.

El pan se corta en trozos medianos y se coloca en un recipiente amplio. Se calienta la leche junto con la crema hasta que estén bien calientes, sin llegar a hervir, y se vierte sobre el pan. Se deja reposar 30 minutos hasta que el pan esté completamente hidratado.

Con el horno precalentado a 160 °C, se coloca en la licuadora el pan hidratado con todo el líquido, los huevos, el azúcar, la vainilla, el ron, la ralladura de limón y la sal. Se licúa durante aproximadamente 2 minutos hasta obtener una mezcla lisa y homogénea. Se deja reposar 10 minutos para reducir las burbujas de aire antes de verter en el molde acaramelado.

El molde se cubre con papel aluminio y se coloca dentro de una fuente profunda con agua caliente, de modo que el agua llegue a la mitad de la altura del molde. Se hornea entre 1 hora 30 minutos y 1 hora 45 minutos. En los últimos 15 minutos se retira el papel aluminio. El budín está listo cuando se ve firme y el centro conserva apenas un leve movimiento al mover el molde.

Se retira del horno, se deja enfriar una hora a temperatura ambiente y se lleva a la heladera sin desmoldar durante toda la noche. Para desmoldar, se sumerge la base del molde en agua caliente entre 20 y 30 segundos, se pasa un cuchillo fino por el borde exterior y alrededor del tubo central, se apoya una fuente encima y se da vuelta con un movimiento firme. Se sirve apenas fresco, con dulce de leche y crema chantilly.

La receta admite variaciones: pasas de uva, nueces o almendras pueden incorporarse a la mezcla antes del horneado según el gusto de cada cocinero.