La cantante británica Bonnie Tyler murió el miércoles por la noche en el Hospital de Faro, en el Algarve portugués, donde estaba internada desde mayo tras una intervención quirúrgica de urgencia. Tenía 75 años. La noticia se conoció en la mañana del jueves a través de un comunicado difundido por su familia en las redes sociales.

"La familia y el equipo de Bonnie estamos desconsolados al anunciar que Bonnie falleció inesperadamente anoche en el hospital en Portugal como resultado de la enfermedad por la que estaba siendo tratada", señaló el texto. La familia solicitó privacidad "para afrontar esta tragedia" y anticipó que emitiría un comunicado adicional en los próximos días.

Según su portavoz, Tyler había permanecido en coma inducido desde mayo, cuando fue sometida a una cirugía de urgencia por una perforación intestinal. Logró salir de ese estado el mes previo a su muerte, pero continuaba en terapia intensiva con pronóstico reservado. Residía en Portugal desde hacía varios años.

Una carrera de medio siglo

Tyler nació en Gales y se convirtió en una de las figuras más reconocidas del rock-pop de los años 80. Su canción "Total Eclipse of the Heart", lanzada en 1983, encabezó listas de popularidad en numerosos países y sigue acumulando reproducciones en plataformas digitales. Entre sus otros trabajos más conocidos figuran "Holding Out for a Hero", "It's a Heartache" e "If You Were a Woman (And I Was a Man)".

A lo largo de una carrera de aproximadamente cincuenta años, Tyler publicó 18 álbumes de estudio y recibió tres premios Grammy, además de múltiples reconocimientos Brit. En los últimos años fue nombrada Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por el rey Carlos III, distinción otorgada en reconocimiento a su trayectoria en la música británica de proyección internacional.

Su huella en el fútbol argentino

La muerte de Tyler reactualizó en Argentina la presencia de su canción "It's a Heartache" —lanzada a fines de los años 70— en la cultura del fútbol local. La melodía fue adoptada por las hinchadas del país con una letra propia, de tono de protesta hacia los propios jugadores, y forma parte del repertorio de casi todos los clubes. A diferencia de otros cánticos, no pertenece a un equipo en particular: se entona cuando el rendimiento de un plantel es considerado insuficiente por sus seguidores.