Un distrito escolar del estado de Nueva York incorporará un robot humanoide con inteligencia artificial a sus aulas como parte de un programa piloto orientado a la enseñanza de materias STEM. La experiencia se llevará a cabo en Salamanca, una pequeña ciudad ubicada dentro de la reserva de la tribu Seneca, y está prevista para comenzar en el corto plazo.
La empresa Realbotix, desarrolladora del proyecto, anunció que el robot modelo M-Series operará como herramienta de interacción en clase: responderá preguntas, reforzará contenidos y acompañará actividades, con capacidad para mantener conversaciones naturales y expresiones faciales en tiempo real.
Dos componentes: robot físico y asistente virtual
El programa no se limita al robot. Junto al M-Series, el distrito también implementará Optio, una plataforma de asistencia docente impulsada por inteligencia artificial. A diferencia del robot, Optio podrá funcionar fuera del horario escolar: ofrecerá tutoría individual, repaso de contenidos y apoyo con tareas durante todo el día.
Según la empresa, los estudiantes podrán interactuar con avatares entrenados según el año que cursen. El sistema tendrá soporte en varios idiomas y estará orientado a extender el aprendizaje más allá del aula tradicional.
Andrew Kiguel, CEO de Realbotix, sostuvo que el programa apunta a demostrar que estas herramientas pueden funcionar en entornos educativos reales y convertirse en recursos habituales dentro de la enseñanza de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Sin reemplazar al docente
Tanto la empresa como el distrito escolar presentan la iniciativa como un recurso de apoyo, no como un sustituto del maestro. El objetivo declarado es ayudar a estudiantes que requieren mayor acompañamiento y reducir parte del trabajo operativo y de planificación de los docentes.
La llegada de herramientas de inteligencia artificial a las aulas plantea, sin embargo, interrogantes sobre seguridad y privacidad. Realbotix afirma que Optio contará con controles contra respuestas inadecuadas, protecciones frente a resultados poco confiables y operará bajo supervisión de las autoridades escolares de cada distrito.
El caso de Salamanca funcionará como prueba concreta para evaluar el desempeño de este tipo de tecnología en un entorno escolar real. Los resultados podrían influir en decisiones de adopción en otros distritos en un momento en que el debate sobre el rol de la inteligencia artificial en la educación sigue abierto a nivel global.



