Uno de cada diez trabajadores de la Generación Z preferiría ser supervisado por una inteligencia artificial antes que por un jefe humano. Así lo indica un estudio realizado en 2025 por EduBirdie, plataforma de servicios educativos, que encuestó a jóvenes trabajadores sobre sus expectativas respecto al liderazgo y la tecnología en el ámbito laboral.

El informe también señala que el 69% de los encuestados ya interactúa con herramientas de IA como ChatGPT usando expresiones de cortesía —como "por favor"—, un comportamiento que los propios participantes vinculan a la posibilidad de que estas plataformas ocupen en el futuro roles de conducción dentro de las organizaciones.

Por qué la IA aparece como alternativa

Entre los motivos señalados por los encuestados, los más frecuentes apuntan a cualidades que perciben ausentes en sus superiores actuales: mayor amabilidad, neutralidad y justicia en la toma de decisiones. Otros consideran que un sistema de IA sería "más inteligente" o "menos intimidante". Un segmento del grupo también mencionó que un jefe basado en tecnología "no los acosaría".

El estudio interpreta estos resultados no como una fascinación tecnológica en abstracto, sino como un reflejo de experiencias concretas en entornos de trabajo que los jóvenes perciben como inequitativos o hostiles.

La lectura desde la gestión de recursos humanos

Avery Morgan, directora de recursos humanos de EduBirdie, afirmó que los datos constituyen una señal de alerta para quienes ocupan posiciones de liderazgo. "Esto refleja líderes quemados y desconectados que no cumplen con las necesidades humanas más básicas", sostuvo. Según Morgan, el fenómeno se intensificó con el regreso a la presencialidad, que habría agudizado la percepción de toxicidad, falta de claridad y ausencia de equidad en el trabajo.

La especialista también señaló que lo que lleva a los jóvenes a preferir una máquina no es la capacidad técnica de la IA, sino la ausencia de aquello que debería diferenciar a un líder humano: empatía, inteligencia emocional y criterio ético. "La ironía es que lo que hace única a la gestión humana es precisamente lo que los empleados extrañan cuando prefieren a las máquinas", indicó.

El riesgo para las organizaciones

Más allá del debate sobre si la IA puede o no ejercer un liderazgo efectivo, el estudio advierte sobre un riesgo más inmediato para las empresas: la pérdida de talento joven si los estilos de conducción no se adaptan a las expectativas de esta generación. Una encuesta adicional citada en el informe indica que la mayoría de los líderes actuales teme perder su posición si no incorpora habilidades vinculadas a la inteligencia artificial.

Los expertos consultados por EduBirdie coinciden en que el reemplazo más probable no vendría de la IA de forma directa, sino de profesionales —incluso de la misma generación— que sepan combinar liderazgo humano con dominio de las nuevas herramientas.

El estudio no especifica el tamaño ni la distribución geográfica de la muestra, lo que limita la capacidad de generalizar sus conclusiones.