Ocho futbolistas de la selección de Túnez dieron positivo por trazas de clenbuterol en controles antidopaje realizados durante el Mundial 2026, aunque los niveles detectados se encuentran por debajo del umbral que activa suspensiones automáticas. La investigación está abierta y la hipótesis principal apunta al consumo de carne contaminada durante la estadía del equipo en Monterrey, México.
Los resultados fueron clasificados como hallazgos atípicos y no como positivos adversos definitivos. Esta distinción es clave: bajo el reglamento vigente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) desde 2022, las detecciones de clenbuterol por debajo de 5 nanogramos por mililitro en orina deben ser investigadas antes de derivar en una infracción formal. Mientras esa investigación continúa, ninguno de los futbolistas fue suspendido de manera preventiva.
La federación tunecina, los jugadores involucrados y sus clubes ya habrían sido notificados del hallazgo, según informó The Times. Parte de la investigación estaría enfocada en un restaurante de Monterrey donde el plantel realizó comidas durante el torneo.
Qué es el clenbuterol y por qué la contaminación alimentaria es una hipótesis válida
El clenbuterol es una sustancia prohibida en el deporte porque puede actuar como agente anabólico: favorece el aumento de masa muscular y la reducción de grasa corporal. Sin embargo, también puede aparecer en el organismo de forma no intencional a través del consumo de carne de animales tratados ilegalmente para obtener cortes más magros.
Este mecanismo de contaminación involuntaria tiene antecedentes documentados en controles internacionales y es la razón por la que el reglamento de la AMA contempla un umbral diferenciado para esta sustancia en particular, en lugar de aplicar una sanción automática ante cualquier detección.
El antecedente del Mundial Sub 17 de 2011 en México
La hipótesis de la carne contaminada en México no carece de respaldo histórico. Durante el Mundial Sub 17 de 2011, disputado en ese país, 109 futbolistas pertenecientes a 19 de las 24 selecciones participantes dieron positivo por trazas de clenbuterol. La amplitud del fenómeno descartó de plano la lectura de dopaje organizado.
La FIFA encargó en aquel momento el análisis de muestras de carne tomadas directamente de los hoteles donde se alojaban los equipos. Según publicó The Guardian, el 30% de esas muestras resultó positivo por la misma sustancia. Jiri Dvorak, entonces jefe médico del organismo, señaló que nunca había registrado un caso de esa magnitud en dos décadas de trabajo en la institución.
Meses antes de aquel torneo, la organización alemana antidopaje ya había advertido a los atletas sobre el riesgo de resultados adversos vinculados a carne contaminada en México y China. El caso de Túnez en 2026 reactiva ese mismo escenario: cantidades bajas de la sustancia, un plantel concentrado en territorio mexicano y una sustancia con historial comprobado de ingesta involuntaria.
Salvo que la investigación descarte la hipótesis alimentaria y encuentre otra vía de ingreso de la sustancia, no se anticipan sanciones contra los futbolistas involucrados. Las conclusiones del proceso determinarán si los hallazgos se archivan o escalan a una infracción formal ante la AMA.



