El bloque de la Unión Cívica Radical dentro de la coalición gobernante Unidos para Cambiar Santa Fe presentará este jueves en el Senado un proyecto de reforma electoral que propone reducir de cinco a dos las boletas en las elecciones generales. La iniciativa, impulsada por el entorno del gobernador Maximiliano Pullaro, forma parte del paquete de adecuaciones a la nueva Constitución provincial y apunta a que el nuevo sistema esté vigente para los comicios de 2027.
La propuesta concentra en una misma boleta todas las categorías provinciales: gobernador y vicegobernador, diputados y senadores provinciales. Una segunda boleta reuniría los cargos locales, como intendentes, concejales y presidentes comunales. En las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), en cambio, se mantendrían las cinco categorías actuales.
Desde el entorno del gobernador sostienen que el esquema simplifica el acto electoral y permite ordenar un sistema que, con cinco boletas, obliga al votante a tomar decisiones separadas para cada categoría. Afirman además que el diseño seguirá siendo de Boleta Única con fotografía de candidatos y posibilidad de desdoblar el voto entre categorías dentro de una misma papeleta, por lo que descartan que implique un retorno a la denominada "lista sábana".
El proyecto cobra relevancia tras la reforma constitucional provincial, que eliminó el premio de mayoría automática para la lista ganadora de diputados provinciales. Al agrupar las categorías legislativas junto a la de gobernador, la lógica apuntaría a fortalecer la posición del bloque oficialista en el reparto de bancas.
Diferencias dentro de la coalición
Aunque la UCR será el primer sector en formalizar su propuesta, Unidos para Cambiar Santa Fe no presentará un proyecto unificado desde el inicio. El socialismo tiene previsto ingresar una iniciativa propia con diferencias en el diseño de la Boleta Única, mientras que el PRO aún trabaja en su texto, que ingresaría en los próximos días.
El ministro de Gobierno, Fabián Bastía, quitó presión a los tiempos. "El proyecto se va a tratar cuando los legisladores hayan alcanzado los consensos", señaló este martes. Y agregó: "El debate por la reforma electoral debe darse en la Legislatura y con consenso".
El piso electoral, otro foco de tensión
La reforma de la boleta no es el único punto en debate. La Legislatura también deberá resolver los pisos electorales para acceder al reparto de bancas y para superar las PASO. El radicalismo propone un piso del 5% del padrón para las elecciones generales y del 1,5% para las primarias, umbrales más elevados que los planteados por la oposición.
El Partido Justicialista presentó proyectos tanto en Diputados como en el Senado con pisos más bajos, en una línea similar a la del socialismo. Distintas fuentes legislativas señalan que este punto genera mayor tensión que la discusión sobre el diseño de las boletas. Las negociaciones seguirán en las próximas semanas, con la presión implícita de que la proximidad de los comicios puede dificultar los acuerdos.



