El juez federal Ariel Lijo dictó el sobreseimiento definitivo de Lionel Messi, su padre Jorge Messi y los demás imputados en la causa que investigaba presuntas irregularidades vinculadas a la Fundación Leo Messi. El magistrado concluyó que "no existían pruebas suficientes para sostener la acusación" y cerró el expediente en su totalidad.

La investigación se había iniciado en 2018 a partir de una denuncia presentada por Fernando Miguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina, basada en publicaciones periodísticas que señalaban a la familia Messi por presunto desvío de donaciones y evasión impositiva. A esa denuncia se sumaron declaraciones de Federico Réttori, ex empleado de la entidad entre 2012 y 2014, quien alegó irregularidades en el manejo de proyectos sociales.

A lo largo de casi una década, la instrucción incluyó el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Lionel, Jorge y Rodrigo Messi, así como de la firma LIMECU SA, encargada de la gestión de derechos de imagen. También se relevaron registros de bienes ante la ANAC y registros de automotores, y se analizó un dictamen de la Inspección General de Personas Jurídicas de Santa Fe que señalaba un patrimonio neto declarado de apenas $50.000 y presuntas inconsistencias en los balances de la filial rosarina.

Asimismo, se libraron exhortos a España para tomar en consideración la condena previa que Messi cumplió en ese país por defraudación fiscal por 4,1 millones de euros entre 2007 y 2009. La defensa de los imputados estuvo a cargo del abogado Mariano Cúneo Libarona, quien actualmente se desempeña como ministro de Justicia de la Nación en el gobierno de Javier Milei.

Con el sobreseimiento, la causa queda cerrada sin posibilidad de reapertura por los mismos hechos. La Fundación Leo Messi fue creada en Barcelona en 2007 con el objeto de promover la salud y la educación de niños en situación vulnerable.