Cada 20 de julio, la Argentina celebra el Día del Amigo, una fecha cuyo origen se remonta a la iniciativa de Enrique Ernesto Febbraro, un odontólogo de Lomas de Zamora nacido en 1924 que, conmovido por la llegada del hombre a la Luna, decidió promover una jornada dedicada a la amistad.

Febbraro tenía formación en psicología, historia y filosofía, y un interés declarado por los grandes acontecimientos de la humanidad. Cuando el 20 de julio de 1969 la misión Apolo 11 de la NASA concretó el primer alunizaje tripulado de la historia —con Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin a bordo—, el odontólogo interpretó el hecho como lo que él llamó "un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo" y eligió esa fecha para proponer una celebración global de la amistad.

Un amigo es una persona real, que ronca, que tiene mal carácter y que uno lo aguanta porque lo conoce. El amigo es otro cuero.
Enrique Ernesto Febbraro, creador del Día del Amigo

Para difundir la idea, Febbraro envió más de mil cartas a referentes de distintas partes del mundo, con la colaboración de sus contactos del Rotary Club. La campaña tuvo efecto: una década después, el gobierno de la provincia de Buenos Aires reconoció oficialmente el 20 de julio como el Día del Amigo. En 1983, el partido de Lomas de Zamora fue declarado "capital provincial de la amistad".

A lo largo de su vida, Febbraro acumuló una serie de distinciones. Fue nominado en dos oportunidades al Premio Nobel de la Paz por su iniciativa. En 1989 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y cuatro años después recibió el mismo reconocimiento en Miami, Estados Unidos. El Rotary International le otorgó la distinción Paul Harris, y en 2003 la Cámara de Diputados de la Nación lo nombró "Mayor Notable Argentino".

Febbraro falleció en 2008 en San Cristóbal. Poco antes había sintetizado su visión de la amistad en una entrevista: "Un amigo es una persona real, que ronca, que tiene mal carácter y que uno lo aguanta porque lo conoce. El amigo es otro cuero".

Con el tiempo, la celebración trascendió las fronteras argentinas. Hoy, Chile, Brasil, Uruguay y España también se suman a los festejos del 20 de julio, aunque la efeméride mantiene en la Argentina su arraigo más extendido, especialmente entre los jóvenes.