La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) presentó un protocolo médico diseñado para evaluar posibles conmociones cerebrales durante el transcurso de un partido. La herramienta se llama FOCUS —siglas en inglés de Protocolo Estandarizado de Evaluación de Conmoción Cerebral en el Campo de Juego— y fue publicada en la revista JAMA Neurology, de la Asociación Médica Estadounidense.
El protocolo no tiene como objetivo diagnosticar una conmoción cerebral, sino determinar si hay indicios suficientes para retirar al jugador de inmediato. Su característica central es la velocidad: en una prueba piloto realizada en una liga profesional, la evaluación completa tomó una mediana de dos minutos y 52 segundos. En los casos más rápidos, bastaron 18 segundos para tomar la decisión de sustituir al jugador.
Hasta ahora, los protocolos disponibles demandaban entre 10 y 15 minutos para completarse, un margen incompatible con los tiempos de un partido en curso. FOCUS fue concebido para cubrir ese vacío específico dentro del fútbol.
Cómo funciona la evaluación
El protocolo contempla 45 puntos de evaluación distribuidos en 11 áreas: historia clínica del jugador, síntomas, orientación en tiempo y espacio, movimiento ocular y capacidad de mantener el equilibrio, entre otras. La regla central establece que, ante cualquier señal de alerta, el jugador debe salir del campo sin esperar a completar la evaluación.
La secuencia comienza desde el banco de suplentes, antes de que el médico ingrese al terreno de juego. Desde allí, el profesional observa si el futbolista presenta convulsiones, rigidez muscular, vómitos o alteraciones en las pupilas. Si se detecta alguna de esas señales, la sustitución es inmediata.
Si no hay señales visibles, el médico se acerca y formula preguntas de orientación —como el nombre del estadio o el resultado del partido anterior— y realiza una prueba de equilibrio: el jugador debe mantenerse de pie con los ojos cerrados y un pie delante del otro durante 20 segundos. Una falla en esa prueba es suficiente para indicar la salida.
Desarrollo y alcance
El estudio fue liderado por Kerry Peek, investigadora médica de la FIFA con sede en Zúrich y exdirectora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Sídney, junto a un equipo de 17 especialistas de 14 países. En total, participaron 57 expertos médicos provenientes de las 211 asociaciones miembro de la FIFA, que representan las seis confederaciones del mundo.
Para que un punto quedara incluido en el protocolo, debía alcanzar al menos un 80% de acuerdo entre los especialistas, a través de la metodología Delphi, que consiste en rondas de votación anónima entre expertos.
En la prueba piloto, ocho jugadores fueron evaluados con FOCUS. Tres salieron de inmediato: dos de ellos recibieron posteriormente un diagnóstico de conmoción cerebral, y el tercero quedó sin diagnóstico definitivo. Los cinco restantes retomaron el juego y ninguno fue diagnosticado con conmoción después del partido.
Limitaciones y próximos pasos
Los propios autores del estudio advirtieron que la precisión diagnóstica del protocolo y su viabilidad a gran escala requieren mayor investigación. Un estudio de implementación ya está en curso para medir el desempeño de FOCUS en entornos reales, y se prevé un ensayo de validación posterior que evaluará la sensibilidad y especificidad de cada uno de sus puntos.
Fernando Salvat, médico neurólogo y jefe de la Clínica de Conmoción Cerebral asociada al Deporte de FLENI en Argentina, señaló que el protocolo "puede ser una buena herramienta que colabore con la evaluación en el campo de juego de jugadores de fútbol con sospecha de conmoción cerebral", y agregó que "requerirá de evaluaciones futuras luego de su implementación".



