La selección de Estados Unidos clasificó primera en su grupo en la Copa Mundial de la FIFA 2026 y se medirá con Bosnia-Herzegovina en la ronda de dieciseisavos. El resultado reavivó la discusión sobre el verdadero alcance de este equipo, con opiniones que van desde una llegada a cuartos de final hasta la posibilidad —considerada improbable por varios analistas— de acceder a semifinales.

El arranque del torneo fue positivo: victoria 4-1 ante Paraguay en el debut, triunfo ante Australia y derrota ante Turquía en la última fecha, cuando Pochettino realizó nueve rotaciones con el primer puesto ya asegurado. Si supera a Bosnia-Herzegovina, el equipo podría cruzarse con Bélgica o Senegal en la siguiente fase.

El sistema de juego como argumento central

Parte del debate gira en torno al modelo táctico que Pochettino consolidó en el último año. El equipo utiliza una estructura que parte de un 4-3-3 y se transforma en un 3-2-5 con pelota, con roles específicos para cada lateral: Alex Freeman se cierra como central en posesión, Sergiño Dest avanza hacia zonas de extremo y Antonee Robinson equilibra por el costado izquierdo.

El rasgo más destacado por los analistas es la presión tras pérdida. Jürgen Klinsmann, exseleccionador de Estados Unidos entre 2011 y 2016, la señaló como la clave del funcionamiento del equipo. "La presión tras pérdida que planteó es muy lógica", afirmó, y describió la idea como la intención de recuperar la pelota de inmediato en cuanto se pierde.

Tom Gardner, responsable de Football Performance Insights en FIFA, sostuvo que Estados Unidos es una anomalía positiva por la cantidad de tiempo que destina a esa fase y por su consistencia en la búsqueda de recuperación. Según explicó, el organismo observa una relación fuerte entre esa característica y el éxito competitivo.

Pablo Zabaleta, subcampeón mundial con Argentina en 2014, vinculó esa capacidad con la circulación corta del equipo, que lo deja bien posicionado para presionar cerca del arco rival y generar ocasiones a partir de recuperaciones en campo contrario.

La base europea y el rol de Balogun

Philipp Lahm, capitán de Alemania en el título de 2014, señaló que la formación europea de varios jugadores reduce el tiempo de adaptación al sistema de Pochettino. Mencionó a Christian Pulisic en Milan, Chris Richards en Crystal Palace, Dest en PSV, Joe Scally en Borussia Mönchengladbach y Weston McKennie en Juventus como ejemplos de futbolistas habituados a los mecanismos de una línea de tres.

En el plano individual, Folarin Balogun fue el nombre más repetido entre los analistas consultados por The Athletic. El delantero, formado en Arsenal y actualmente en Mónaco, anotó dos goles ante Paraguay y completó los 90 minutos frente a Australia. Rio Ferdinand lo definió como la pieza más destacada del equipo hasta el momento. "Es dinámico y ha marcado goles. Ha sido el número nueve que claramente necesitaban", sostuvo.

Proyecciones divididas para la fase decisiva

Las expectativas de los analistas difieren de manera considerable. Kaká fue el más optimista y proyectó una llegada a semifinales, argumentando la mezcla de entusiasmo, motivación, calidad del plantel y nivel del entrenador. Lahm, en cambio, fijó una expectativa más moderada y consideró que el apoyo del público local podría llevar al equipo hasta cuartos de final.

Rio Ferdinand también se mostró cauto. "Me sorprendería que llegaran a semifinales", dijo, aunque reconoció que el equipo ya superó las expectativas previas al torneo. René Meulensteen, exasistente de Alex Ferguson en Manchester United, fue el más escéptico: calificó una eventual semifinal como "un milagro absoluto" y advirtió que en esa instancia aparecen los equipos de mayor jerarquía.

Entre las dudas que persisten figura la capacidad del equipo para sostener la intensidad de su presión durante un partido completo y la profundidad del banco, especialmente en situaciones de remontada. La derrota ante Turquía, en la que el equipo encajó tres goles, reavivó esas preguntas, aunque Lahm relativizó la lectura por las rotaciones masivas que realizó Pochettino.

En cuanto al futuro del entrenador, según The Athletic la Federación de Fútbol de Estados Unidos ya le presentó una propuesta para extender su contrato por un segundo ciclo mundialista, aunque no hay confirmación de que vaya a aceptarla. En la historia reciente del seleccionado masculino, el equipo superó la fase de grupos en cuatro Mundiales pero nunca avanzó más allá de los cuartos de final.