Ante la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra que se disputa esta tarde en Atlanta, las autoridades nacionales y porteñas montaron un operativo de seguridad en Buenos Aires centrado en el Obelisco, mientras que en la ciudad sede del partido se espera el despliegue de aproximadamente 1.600 agentes policiales.
El operativo local fue coordinado por el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, con la colaboración de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. Según trascendió, el dispositivo contemplaría la participación de más de 800 efectivos en el área del Obelisco, lo que representaría un incremento respecto del operativo montado durante los festejos por la victoria argentina ante Suiza. Los lineamientos finales del alcance total del operativo no estaban definidos al cierre de esta nota.
Desde la madrugada se vallaron los alrededores del local de comidas rápidas ubicado frente al Obelisco, a metros del cruce de la avenida Corrientes y Pellegrini, con el objetivo de evitar el colapso de sectores de flujo peatonal y vehicular. También se prevé una inspección reforzada de objetos considerados sospechosos, incluyendo conservadoras utilizadas para transportar bebidas.
"El partido finaliza a una hora crítica para el regreso de la gente a su casa, por lo que se establecerá algún corte, porque siempre es multitudinario el punto de concentración en el Obelisco", señaló Monteoliva en declaraciones a TN. La funcionaria aclaró que la Policía de la Ciudad será la primera en intervenir por razones de jurisdicción, y que las fuerzas federales actuarán como apoyo si fuera necesario. Respecto de la embajada del Reino Unido, indicó que "hay presencia suficiente de seguridad" y que se reforzará el despliegue si la situación lo requiriera.
El operativo se extendería además a otros puntos de concentración, como la Plaza Seeber en Palermo, sede del Buenos Aires Fan Fest.
Atlanta: accesos diferenciados y prohibición de elementos provocativos
En Atlanta, la planificación del operativo se definió en una reunión celebrada en el Centro Internacional de Cooperación Policial en Leesburg, Virginia, con representantes de la FIFA, el FBI, las policías de Atlanta y Miami, y delegaciones de seguridad de Argentina y el Reino Unido. Allí se elaboró un documento denominado "pre match" que incluye un análisis de riesgo, antecedentes de incidentes entre hinchadas y los puntos de mayor concentración de aficionados.
Entre las medidas acordadas figura la diferenciación de accesos al Mercedes-Benz Stadium: los hinchas argentinos deberán ingresar por la Puerta 4 y los ingleses por la Puerta 3. Dentro del estadio no habrá separación física entre las parcialidades. Asimismo, se prohibirá el ingreso de botellas y de elementos con mensajes considerados provocativos —de contenido político, racial o que puedan incitar a disturbios—, incluyendo carteles, banderas o imágenes vinculadas a las Islas Malvinas.
Monteoliva destacó que la presencia de barrabravas argentinos en Estados Unidos es mínima en esta edición del torneo, como resultado de un trabajo coordinado entre los gobiernos nacional, de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires. Se compartió con las autoridades norteamericanas el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, que incluye a 33.000 personas. A lo largo del Mundial, 13 argentinos fueron incorporados al registro por intentar eludir controles, ingresar con entradas falsas o protagonizar disturbios, y se les aplicó restricción administrativa de concurrencia en ambos países.
La funcionaria también mencionó el sistema de alerta Halcón, descripto como una herramienta de alerta temprana y silenciosa que notifica sobre la salida del país de personas con antecedentes de violencia en espectáculos públicos, aun cuando no tengan restricciones formales para viajar.



