Un video con declaraciones de Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en el que cuestiona la asistencia que brinda la Iglesia Católica a personas en situación de calle se viralizó esta semana en redes sociales y generó reacciones del Arzobispado porteño y de distintos sectores de la oposición. Fuentes del gabinete porteño confirmaron que la grabación es auténtica y corresponde a una reunión con vecinos realizada el año pasado, aunque no precisaron fecha ni locación.
"Hay una discusión que tenemos que tener, y la tengo, con la Iglesia. La lógica de darle comida y abrigo [a la gente en situación de calle] afuera —porque nunca la meten en la Iglesia, los dejan puertas afuera— solo hace que vengan más, y cada vez queden más dependientes de eso", sostuvo Macri en el fragmento difundido, que acumuló más de 125.000 reproducciones en menos de 24 horas. En un fragmento más extenso provisto por el gobierno porteño, el mandatario también aclaró: "Por supuesto que hay que dar de comer. Nosotros no queremos que a nadie le falte comida. De hecho, damos 475.000 raciones de comida por día en la ciudad de Buenos Aires. Pero no es solución vivir en la calle".
El video fue publicado inicialmente por Diego Falcón, excandidato a diputado nacional por la Coalición Cívica, en la red social X. Falcón señaló que lo hizo por considerar que las declaraciones del jefe de Gobierno no fueron acertadas, y aclaró que se trató de una opinión personal. Desde el entorno de Macri calificaron al material como "un video editado con animosidad" y difundido "a propósito".
Facundo Fernández Buils, director de Comunicación Institucional del Arzobispado de Buenos Aires, expresó que la institución tomó nota de las declaraciones con atención. "Nos llama la atención esta manifestación", dijo, aunque aclaró desconocer el contexto exacto en que fueron formuladas. Al mismo tiempo, subrayó que la relación con el gobierno porteño es de "diálogo fluido, abierto y constante". El Arzobispado informó que gestiona 33 centros barriales y 26 hogares, y que asiste a más de 1.300 personas por noche. "No es solo un plato de comida. Tenemos una red de personas que acompañan a personas que no quieren ir a hogares o paradores; no fomentamos que se queden en la calle", argumentó Fernández Buils.
Por su parte, el gobierno de la Ciudad señaló que cuenta con más de 60 centros de inclusión con más de 5.000 plazas disponibles y más de 600 voluntarios trabajando en asistencia. Una funcionaria de la gestión indicó que Macri y la Iglesia sostienen contacto regular y que "no hay ningún tipo de confrontación".
Las declaraciones motivaron críticas de distintos espacios políticos. El senador nacional Mariano Recalde, del Partido Justicialista porteño, vinculó los dichos con una estrategia electoral de cara a 2027. El legislador porteño Leandro Santoro, del bloque peronista Fuerza por Buenos Aires, dijo a La Nación que Macri "debería agradecerle a la Iglesia Católica porque se está ocupando, en parte, del trabajo que no está realizando el gobierno de la Ciudad". La diputada nacional Paula Penacca, de La Cámpora, afirmó en redes que el jefe de Gobierno "pretende que quienes están en situación de calle mueran de frío y hambre".
Desde el espacio vinculado al exjefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta también hubo cuestionamientos. Los legisladores porteños Emmanuel Ferrario y Guadalupe Tagliaferri criticaron los dichos de Macri y reivindicaron el trabajo de la Iglesia. Graciela Ocaña, también cercana a ese sector, adoptó una postura más matizada: reconoció la labor del Ministerio de Desarrollo Humano porteño, pero cuestionó el tono del jefe de Gobierno. Hernán Rossi, titular de la UCR porteña, afirmó que su espacio no comparte "en absoluto" las declaraciones. El bloque legislativo de La Libertad Avanza no emitió una posición oficial sobre el tema.
El gobierno porteño no informó si prevé alguna reunión con autoridades eclesiásticas en relación con el episodio.



