Brasil dio inicio este miércoles a la construcción del puente que unirá la ciudad de Salvador con la isla de Itaparica, en el estado de Bahía. Con 12,4 kilómetros de extensión íntegramente sobre el agua, será el puente marino más largo de América Latina. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó la ceremonia de inicio de obras en la ciudad de Vera Cruz, sobre la isla de Itaparica.

Las empresas China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC) se adjudicaron tanto la licitación para construir la obra como la concesión para administrarla durante 35 años. El costo total está calculado en 11.600 millones de reales, equivalentes a aproximadamente 2.220 millones de dólares.

El financiamiento se distribuye entre el sector privado y el Estado: el consorcio chino aportará cerca del 47% de la inversión, mientras que el gobierno federal brasileño y el gobierno provincial de Bahía cubrirán el 53% restante.

La obra contempla cuatro carriles de circulación y una altura máxima de 82 metros sobre el agua en algunos tramos, lo que permitirá el tránsito de grandes embarcaciones hacia la Bahía de Todos los Santos y el puerto de Salvador. La licitación establece como plazo de finalización el mes de junio de 2031. Se estima que el puente será cruzado diariamente por unos 28.000 vehículos.

Según los cálculos de la gobernación de Bahía, la infraestructura beneficiará a cerca de 10 millones de personas en unos 250 municipios, al reducir en aproximadamente dos horas el tiempo de viaje entre Salvador y las localidades del litoral sur de la provincia. Entre los destinos turísticos que quedarán mejor conectados figura el balneario de Morro de São Paulo.

La obra supera en extensión sobre el agua al puente Río de Janeiro-Niterói —inaugurado en 1974 y que mide 13,3 kilómetros en total, pero solo 8 sobre el agua—, actualmente el mayor de América Latina entre dos ciudades separadas por el mar. El nuevo puente, al estar completamente sobre el agua, tomará ese récord en su categoría.

Durante su discurso en la ceremonia, Lula señaló que el gobierno contempla, además de los beneficios económicos de la obra, los posibles impactos sociales sobre los habitantes de la isla.

"Cuando construimos una obra de este tamaño hablamos de desarrollo económico y una serie de asuntos que son verdad, pero lo importante es que los habitantes de esta isla no pierdan algo muy importante que tienen y que es su tranquilidad", afirmó el mandatario.

El puente Salvador-Itaparica se inscribe en el conjunto de grandes obras de infraestructura actualmente en ejecución en Brasil. No hay una fecha oficial confirmada para la apertura al tránsito más allá del plazo contractual de mediados de 2031.